Arabia
Arabia. Todo México recordará el 2 de julio de 2006, toda la generación recordará el 3 de julio de 2007, día en que tuvo lugar (después de muchas grillas internas) el "sorteo de la vida" (ese Mañana finalmente llegó). Y al ser el 14 de 25 en pasar al frente y tomar un papel lo que se leía ahí era "Arabia Saudita". La primera reacción fue un "huh" al estilo de la primera parte del grito de Al Pacino en Scent of a Woman y después un "Nos vemos en Riad" (digo, al menos para que se supiera que me sabía la capital del país en el que pasaré los próximos dos años de mi vida).
Debo decir que nunca me imaginé en Arabia. Al pensar sobre posibles destinos me veía en una ciudad mediana en Estados Unidos, en algún país de Europa del este, o Sudamérica, incluso algún lugar lejano como Malasia y aunque estaba en los listados nunca reparé en la posibilidad de Riad.
Me gustó la idea, es un gran lugar para empezar, es un mundo por descubrir, una enorme oportunidad de aprender. En el primer momento pesó (y todavía pesa) la lejanía de México, pero ante la realidad me siento contento, es ciertamente un gran reto pero para eso se apunta uno en estos menesteres.
Los días desde entonces han sido interesantes, no es sencillo concentrarse y menos cuando los ritmos de oficina son un tanto dispares, así que uno va de redactar un documento a buscar información sobre los supermercados de la ciudad a meterse al archivo, en fin, de nuevo la transición es buena, la compañía es excelente y el futuro... listo para vivirlo.
Debo decir que nunca me imaginé en Arabia. Al pensar sobre posibles destinos me veía en una ciudad mediana en Estados Unidos, en algún país de Europa del este, o Sudamérica, incluso algún lugar lejano como Malasia y aunque estaba en los listados nunca reparé en la posibilidad de Riad.
Me gustó la idea, es un gran lugar para empezar, es un mundo por descubrir, una enorme oportunidad de aprender. En el primer momento pesó (y todavía pesa) la lejanía de México, pero ante la realidad me siento contento, es ciertamente un gran reto pero para eso se apunta uno en estos menesteres.
Los días desde entonces han sido interesantes, no es sencillo concentrarse y menos cuando los ritmos de oficina son un tanto dispares, así que uno va de redactar un documento a buscar información sobre los supermercados de la ciudad a meterse al archivo, en fin, de nuevo la transición es buena, la compañía es excelente y el futuro... listo para vivirlo.
