El Mundo en la Encrucijada Redux

Un espacio para describir las encrucijadas de este mundo con un toque "En la opinión de... Bruno R."

jueves, septiembre 20, 2007

La verdad, la verdad... se parece a McAllen

Llevo mucho tiempo queriendo hacer un post sobre lo que fue todo ese periodo entre el 30 de abril y el 9 de septiembre, todavía no llego a esa síntesis, pero creo que no tarda, ah y claro, luego viene la descripción de Dubai.
Por lo pronto diré que esta ciudad es interesane como cualquier capital nacional, pero al recorrerla (principalmente en automóvil) no puedo evitar hacer esa relación: "Me recuerda a Texas" y es un tanto por como uno siente los lugares, en este caso, sin accidentes geográficos la ciudad en medio del desierto se expande a todos lados sin cosa alguna que la detenga. Aclaro que apenas he recorrido algunas avenidas céntricas y periféricas de Riad, posiblemente conforme me vuelva un residente efectivo de la ciudad mi impresiones cambien, pero por el momento estas son las primeras. Se han podido construir grandes avenidas y grandes banquetas, no hay muchos semáforos, no son muy necesarios, pero donde los hay se junta el tráfico como en los freeways de Texas, el clima es caluroso pero seco, así que andar de traje a 35-38 grados no es mayor problema, el sol es implacable pero la civilización ya ha implementado medidas para escapar de su caída como los veranos en Texas, más allá de un par de edificios altos e impresionantes, la Kingdom Tower y el Faisalaiah, el resto de la ciudad no tiene estructuras particularmente significativas como en Texas. En las grandes avenidas hay tiendas y tiendas y más tiendas, de Gucci al restaurancito pakistaní que atiende a la comunidad inmigrante como en Texas, con otra comunidad inmigrante. Están prácticamente todos los restaurantes del mundo globalizado, McDonald's, KFC, Pizza Hut, Subway, bueno, hasta Chilis hay obviamente como en Texas. Sobre las calles muchísimos carros, por el calor no hay una gran infraestructura peatonal, y los carros son casi todos recientes y lujosos y/o grandes, como en Texas. Cuando en la búsqueda de vehículo propio planteé que quería un carro pequeño pero eficiente (mentalidad del D.F. donde la gasolina y encontrar espacio de estacionamiento son las principales preocupaciones) todo mundo me ha visto raro. Los subcompactos están out of the question (je je je, pocheando como en Texas), los compactos son apenas aceptables, en fin, estoy tratando de conseguir algo políticamente correcto pero que sea financieramente viable. Finalmente los centros comerciales masivos como en Texas.
Ahora bien, no todo es idéntico. No hay Hooters en Riad, Victoria's Secret y tiendas similares están en un piso exclusivo para mujeres. Las que no están en ese piso, en la vía pública y fuera de una representación diplomática llevan su abaya negra (aunque la moda, particularmente entre las adolescentes es decorarlas con algunos listones, pinturas o piedras de colores). En el área de comidas rápidas hay un muro que divide a hombres y mujeres y al menos tres veces en horas hábiles la hora de rezos hace que todos los establecimientos cierren... por no hablar del Ramadán (post coming soon). Ah y claro, con el calor se antojaría una cerveza... si la hubiese (y por tanto mejor ni pensar en esos antojos).
Así pues, podría afirmar que Riad está muy globalizado (a la texana si me preguntan) pero ha tenido que acomodar el componente del wahhabismo musulmán en ese proceso. Todavía no llevo el suficiente tiempo aquí para hacer un análisis detallado de cómo está funcionando eso. Mi conocimiento es profundamente superficial, sobre todo porque paso casi todo el tiempo dentro del Barrio Diplomático y cuando he salido a la ciudad ha sido para objetivos muy específicos (buscar casa, ir al salón de la fiesta nacional, al Ministerio de Relaciones Exteriores) y todavía no tengo tiempo de conocer la ciudad en la forma que me gusta, a mi ritmo, caminándola (el calor irá siendo un factor menos importante en las semanas y meses por venir). No me quejo, confieso que no me esperaba ver los arcos de McDonald's y el neón de Dunkin Donuts (no he visto Krispy Kreme). De noche las dos torres se ven muy bien y sobre todo, falta mucho por conocer. Mientras tanto, no me siento tan lejos, acaso en un extraño lugar entre Brownsville y McAllen con algunas costumbres ligeramente diferentes.

lunes, septiembre 10, 2007

Desde París, tantas cosas

Tantas cosas han pasado, tanto que narrara, tanto que decir, tanto que he sentido, tanto que he vivido. Por lo pronto desde un restaruante del aeropuerto de París va el compromiso de que empezare a contar algo de todo eso que ha pasado. Mientras tanto me termino mi última cerveza y me preparo para el viaje a Medio Oriente...